Brasil inicia el proceso para regular el juego

Brasil inicia el proceso para regular el juego

Tras dos procesos previos fallidos, el Ministerio de Economía ha iniciado un proceso de consulta pública con el fin de regular el juego presencial y online

La finalidad de la consulta electrónica, abierta y disponible durante un mes (30/04/2019 – 31/08/2019) a través de un formulario accesible en web del Ministerio, es obtener todas las contribuciones posibles para que sean tenidas en cuenta en un próximo debate parlamentario, en la que sería la última fase del proceso regulador a partir del próximo mes de diciembre.

El juego está prohibido explícitamente en Brasil desde hace cerca de medio siglo, si bien muchos casinos internacionales online con licencia de autoridades reguladoras como Malta, Reino Unido o Curaçao aceptan jugadores barasileños. Paralelamente, países como Colombia y México cuentan ya con una regulación en funcionamiento, mientras que otros como Argentina están también inmersos en procesos reguladores más o menos avanzados, mientras que otros como Chile y Perú no prohíben el juego.

Los úncos dos únicos países americanos que comparten la misma situación que Brasil son Cuba y Ecuador, si bien en Brasil el juego privado está permitido siempre y cuando cuente con acuerdos a nivel municipal. Esto lleva a una situación de incertidumbre, absoluta falta de control y escasas garantías para los jugadores, además de una evidente imposibilidad de fiscalización de la actividad.

La regulación del juego en Brasil es un proceso candente desde hace ya 4 años. Aunque en Brasil existe una institución dedicada explícitamente a la gestión del juego (Instituto Brasileño de Juego Legal, IBJL), e l proceso actualmente en curso es una iniciativa de la Comisión de Turismo.

El proyecto regulador del juego presencial y online pretende que la legislación reguladora propuesta a la Cámara la semana pasada sea votada por los diputados antes de septiembre. Consta de un total de 16 propuestas, y de su contenido se deducen los siguientes objetivos:

  1. Apertura de casinos en varias ciudades (la mayoría en Minas Gerais) con interés turístico.
  2. Recaudación de impuestos (las estimaciones son de hasta 100.000.000 de reales al año por municipio).
  3. Desarrollar la recién legalizada industria sobre unas bases de transparencia y valores de juego responsable (de ahí actos como la consulta electrónica pública).
  4. Cumplimiento de una de las expectativas asociadas al primer año de gobierno de Bolsonaro, del que se pensaba que regularía el sector de inmediato tras su llegada al poder.